Crítica: Cars 3

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Cars 3 - Crítica

El viernes 14 de julio llegó a España la tercera entrega de Cars, la trilogía de animación producida por Pixar y distribuida por Walt Disney Studios.

La cinta, dirigida por Brian Fee, el animador gráfico del guión de las dos entregas anteriores y escrita por Kiel Murray, Bob Peterson y Mike Rich (historia de Brian Fee, Ben Queen, Eyal Podell, Jonathon E. Stewart).

Sinopsis

Después de que Jackson Storm (voz de Armie Hammer), un nuevo corredor diseñado con alta tecnología, llegue a la pista, el público se pregunta cuando se retirará el ahora veterano y campeón experimentado de siete Copas Pistón, Rayo McQueen.

Sin embargo, todavía quiere demostrar que aún puede competir al ritmo que los jóvenes. Para lograrlo, necesitará la ayuda de una joven entrenadora de carreras, Cruz Ramírez, que cuenta con un plan propio para ganar.

La regeneración de la saga

John Lasseter da paso a Brian Fee en esta tercera entrega de Cars. En 2006 nacía el mundo de McQueen y compañía con bastante unanimidad en la crítica en contra de la cinta, pero con un gran apoyo por parte de la audiencia más jóven y no tan jóven.

Sin miedo a la crítica, el fundador de Pixar, John Lasseter, dirigió él mismo la segunda entrega, estrenada en 2011. La cinta volvió a ser un éxito comercial, pero dejaba el legado de Rayo McQueen por los suelos.

Crítica de Cars 3

Con Cars 2, Lasseter hizo lo que quiso, pero ahora, con Cars 3, Fee ha puesto la mira en el público y en los fans y no tanto en sí mismo.

La cinta muestra la paradoja de la nueva era, la era de la tecnología, donde los que se quedan como antes mueren, y los que avanzan y aprovechan los avances tecnológicos, crecen, y en el mundo de las carreras, ganan.

McQueen durante toda la cinta tiene un objetivo claro, volver a estar al nivel de sus competidores, los nuevos, jóvenes y tecnológicos rivales. La saga Cars, por su parte, hace lo mismo, vuelve a sus orígenes, a darle al fan lo que quiere, y a renacer de sus cenizas presentandonos a un nuevo protagonista que fácilmente podría dar continuidad a la saga con McQueen haciendo el papel del fallecido Doc Hudson.

Reflexión como meta

Rayo McQueen ya no es el mismo que hace 10 años decía aquello de “Soy veloz“, ahora el de Rusteze titubea, duda al decir esas palabras.

En esta línea, McQueen decide emprender un viaje, tanto físico como psicológico con el fin de encontrar una nueva meta, una nueva carrera que sí pueda ganar.

De este modo, Cars 3 ya no es una película sobre carreras y competición, es una cinta que nos habla de transición generacional, un hecho que nos cuentan desde la mismísima elección del director de la cinta y que nos cuentan durante toda la cinta, a su manera, con sus toques de humor y emoción. Cars 3 es una cinta más madura donde los mentores tienen un importante papel. Cars 3 nos habla de la necesidad de conocer el pasado para enfrentarnos al futuro y superar los obstáculos del presente.

El arte de la suciedad en animación

A los ojos del espectador medio, la animación no es más que un mero medio para contar una historia, y a fin de cuentas es eso, pero es también un arte y un arte complejo. En la cinta de Cars 3 nos encontramos con una escena altamente compleja, que se sucede en un barrizal.

Es sorprendente cómo la suciedad es de las cosas más complicadas que hay a la hora de realizar una cinta animada. Esta escena supuso un verdadero reto para los animadores, y en cuanto a la historia, nos presenta una gran carga de humor y emociones.

Crítica de Cars 3

Cars 3 es, a fin de cuentas, una bonita carta de amor dirigida a la primera entrega. Una emotiva carta que no le regala ni una mísera línea a su predecesora, Cars 2.

Lo Mejor: Las emociones

Lo Peor: La falta de gags humorísticos

Nota: 7/10

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